Cómo puedes crear un espacio Hygge y la importancia de la lámpara de escritorio

Hay días en los que el estrés toma la batuta y ya sea por una razón u otra no paran de salir pequeños infortunios que acaban con algún resoplo y un exceso de pelos en el desagüe.

 Tranquil@s… Os entendemos a la perfección. A ti lo que te hace falta es ponerte en modo Hygge.

 Adelantándote un poco de materia, este término proviene de Noruega y Dinamarca y hace referencia a un concepto amplio que roza todo lo relacionado con lo acogedor, íntimo y reconfortante.

Tu casa es un lugar idóneo para crear un entorno en el que disfrutar como un enano de las pequeñas cosas.

 Entonces, ¿qué es eso de Hygge? - Países Nórdicos un lugar Feliz 

 Para que te hagas una idea, este concepto se puede acuñar para distintos ámbitos y situaciones, no obstante, todas tendrán algo en común: Bienestar.

 Vamos a ponerte en una situación real para que no te quedes a medias. ¡Atenta/o puede darte algo de antojo!

 Imagina:

 Es uno de esos días lluviosos y nublados en los que nada turba tu tranquilidad. Sin obligaciones, solo tú, el reloj y los tuyos.

 Ha pasado un rato y comienza a llover con más intensidad, abres la ventana por un momento para saborear la humedad de la tierra. Inspiras… Expiras… Fantástico.

 Vas hacia el salón, reproduces una lista de Yann Tiersen en Spotify, haces un humeante chocolate, te calzas unas pantuflas XXL de borrego y coges esa novela a la que tantas ganas tenías.

 Solo pendiente de disfrutar. Sin móvil, WhatsApp o feed de Instagram. Enciendes tu lámpara de escritorio, empiezas a leer y al final, acabas echándote una de esas siestas reparadoras.  

 Esto ha sido un ilustrativo ejemplo «hyggeriano» del arte del vivir.

 Lámpara de escritorio, velas y guirnaldas - Diseño en el Mundo Hygge 

 Esta forma de vivir es llevada a raja tabla por parte de la sociedad nórdica, y bueno si por algo son conocidos es por la búsqueda del bienestar. (Más acentuada en las últimas generaciones)

 Todo esto se refleja enormemente en la decoración y el diseño, los cuales tiene unas reglas y características concretas y sencillas de seguir.

 Vamos a darte algunas de ellas para que puedas montar un buen templo de relax al más puro estilo «la república independiente de tu casa».

  1.  Iluminación tenue a base de lámparas de escritorio, velas y guirnaldas:

 La iluminación en este estilo se rige por los principios de hacer una estancia acogedora y agradable.

 Por lo tanto, olvídate de luces con una alta cantidad de emisión azul. Los ritmos circadiano variarán y con ellos tu sueño y estado de ánimo. Y eso no es nada Hygge

1.  Nada de colores chillones:

 Siempre tienen que predominar los tonos blancos, grisáceos, marrones o pasteles.

 Con esta paleta conseguimos aportar un estado armonioso y equilibrado a cualquier estancia

2. Minimalismo:

 Aunque es otra vertiente, tienen muchísimo que ver. Y es que priorizar el orden y la sencillez ante los impulsos consumistas nos ayuda a ser más felices.

 Cuando acumulamos cosas es más fácil que desordenemos, y el desorden es algo que provoca un malestar innecesario.

 Además, es necesario romper con ese ciclo de consumo tan poco beneficioso para el planeta. Menos es más.

3. Elementos naturales:

 Si conoces algo sobre la decoración nórdica, te habrás fijado en la importancia de los elementos de la naturaleza.

 Acercar la paz y la conexión de estos lugares a casa es fantástico. No hay nada como la cálida madera, las preciosas piedras pulidas o los centros de mesa otoñales.  

4. Reservar un espacio para el bienestar y el placer:

 Busca aquel sitio al que acudes cuando quieres nutrirte de paz y dótalo con todo lo necesario para estar en conexión contigo mismo.

 Pon cerca tus libros, aquel difusor de aromas que tanto te gusta y esa manta que tanto gustito da.

Crea tu propio diseño al más puro estilo Nórdico con tu lámpara de escritorio Faberin 

Como te dijimos antes, la iluminación juega un factor más que importante a la hora de estar cómodos, sin tensiones y amoldados al ciclo natural del ser humano.

 Las personas somos seres diurnos, esto nos indica que nuestra capacidad de concentración y esfuerzo se desarrollará durante el día.

 Al anochecer nuestras funciones corporales se ralentizan, lo que nos da el aviso de que es el momento de desconectar.

 Es obvio que no tenemos la posibilidad de ir todo el rato a oscuras, no obstante, una vez te encuentres con las tareas realizadas evita poner luces fuertes similares a las que emitiría el sol.

 Opta por opciones como lámparas, velas y guirnaldas. O mejor aún, quédate con las tres. Son verdaderamente preciosas.

 Escoge velas para relajarte mientras conversas con tu pareja o escuchas tu podcast favorito, las guirnaldas para la terraza y la lámpara de escritorio para leer en tu habitación.

 ¿Y por qué es tan importante? Este tipo de luces no son invasivas, por lo que no provocan un impacto fuerte de luz.

 La única fuente de luz que nuestros antepasados tenían en las noches podía ser con suerte una fogata.

 ¿Y adivina? ¿A qué se parece la intensidad del fuego? Eso es, a la de este tipo de luz. Pura evolución.

 En Faberin tenemos la preciosa lámpara de escritorio “Dancing Grass L”. Inspirada en la naturaleza, su textura y formas provocan una luz agradable que recuerda a la hierba agitada por el viento.

 En el manifiesto Faberin conocerás más sobre nosotros y la forma sostenible en la que funcionamos.